"Hagiografías Oficiales" y que Faci (Faci R.A.,  pág. 197)transmite así:

                             Es nuestra Marina una de las nueve Santas, que nacieron de un parto, hijas de Lucio Catelio y de Calfia.... Es la fexta de fus hermanas, que fueron Genivera, Librada, Victoria, Eumelia, Germana, Gemma ( esta es Santa Marina), Marcia, Bafiliffa y Quiteria: todas fueron Vírgines y Mártyres.

Se dice que a la virgen  y mártir Santa Marina le cortaron la cabeza por defender su pureza y, según relatan sus Gozos, donde cayó su cabeza brotaron tres fuentes:

" Y según la fama reza
de constante tradición
tres fuentes a borbollón
al cortarle la cabeza,
saltan de agua cristalina
donde fue martirizada
sed allá nuestra abogada
Gloriosa santa Marina"
Citamos por Pallaruelo, S., (pág. 55).

Con respecto a las virtudes atribuidas a la santa, es creencia popular que las piedras extraídas de su cueva tienen poderes sobrenaturales:

....facan de efta Cueva unas piedrecitas muy prodigiofas, con cuyo Santo contacto fe han experimentado muchos Milagros, y favores, fingularmente en dolores de muelas y eftomago. (Faci, R. A.,pág. 198).

Asimismo una de nuestras informantes nos comenta de Santa Marina que era "abogada del aire y la gente cuando quería aventar decía: Santa Marina, mándanos una voladeta de aire". Respecto a la romería, parece ser que en tiempos se hacían cuatro al año. La que ha perdurado en la memoria de nuestros informantes ha sido una celebrada en el mes de junio ( hacemos notar, únicamente, que Bagüeste y Burgasé celebran santa Marina el día 18 de julio) y a la que acudían vecinos de Ascaso, Moriello de Sampietro, Gallisué, Tricás, Albella, Lacort, Jánovas y otras localidades de La Solana. Iban con caballerías, algunos estaban un día de camino. Allí se hacía misa, bendición de términos y al final de la misa se daba la caridad. Cada año se encargaba un pueblo de dar la caridad. Se hacía rifa con las tortas sobrantes y los fondos recaudados quedaban para el mantenimiento de la ermita. Durante la guerra civil, esta ermita quedó situada bastante tiempo en el frente y según nos cuentan, "hasta los republicanos le tenían fe, porque a la ermita no le caía ni una bomba". no obstante, la ermita fue destruida parcialmente por un obús. Pese a ello, el auténtico deterioro lo ha sufrido años después, más por el abandono que por los efectos de la guerra.

 

El acceso es a pie desde Moriello, a una hora de camino, o desde Ascaso, en tres cuartos de hora, esto para unos buenos caminantes y con dotes de montañeros, sino diríamos que prácticamente el doble. Está en la misma cima de Nabaín, a 1796 metros de altitud. La tradición cuenta que Santa Marina se apareció en el monte Nabaín a una pastorcilla, le dijo que encontrarían su imagen en una cueva próxima y que tenían que hacerle una ermita. Tras varios días de búsqueda sin hallarla, los vecinos desistieron. Si embargo, el aviso de unas extrañas luces en la sierra de Nabaín los alertó de nuevo hasta que encontraron una cueva con un altar y tres nichos, en uno de los cuales estaba la imagen. Los vecinos comenzaron la iglesia en el cercano prado de Labayo y por tres veces consecutivas desaparecían los materiales de este emplazamiento y aparecían en la cumbre del monte. Comprendieron que era esta la voluntad divina y le hicieron allí la ermita cuyas ruinas -con punto geodésico incluido, instalado por le Instituto Geológico y Minero de España - pueden contemplarse hoy. Otra tradición de la vida de la santa afirma que Marina- mujer de aspecto hombruno- se refugió en un convento huyendo de la persecución que sufría acusada de un crimen "que no pudo cometer". Esa historia ha dado lugar a la versión local que, en su huída, sitúa a la santa cobijándose en la cueva de Nabaín, oquedad cuya entrada tiene forma ciertamente evocadora y que para eliminar posibles dudas respecto al sexo de esta virgen y mártir ha sido conocida como "la vagina de Santa Marina". Según nuestros informantes, desde esta ermita se divisan las de Santa Quiteria ,en Guaso y Santa Orosia en Yebra de Basa, en Serrablo, formando un curioso triángulo. La tradición oral dice que las tres santas. Marina, Quiteria y Orosia eran tres hermanas que buscaron recónditos lugares para apartarse del mundo, pero al menos necesitaban verse y por ello cada una se instaló en un punto desde el que se divisaran entre si. Esto contrasta con lo que la Iglesia afirma en sus