s. XVII

 

Nave rectangular con cabecera recta más estrecha y baja, cubiertas con bóvedas de medio cañón. Dos contrafuertes en la cabecera. Se encuentra en un pequeño prado al este del monasterio de San Beturián, a unos 20 minutos a pie, junto al camino que lleva a la Espelunga, camino que desde aquí empieza a ser más escarpado. Exteriormente, casi no tiene aspecto de ermita, de manera ocasional, se utiliza como refugio para animales. en su interior y ayudados con una linterna podemos ver unas pinturas en no mal estado del todo. El 17 de enero, los vecinos de San Beturián, Oncins, La Muera, La Mariñosa, Acuesta, La Mula... celebraban en esta ermita el día de San Antón. Acudían con sus cestas y viandas y, tras la misa, comían en los alrededores - dicen que era muy propio el bacalao -. Hace ya bastante de esto "igual en fa setenta años", y nuestros informantes recuerdan también que se hacían procesiones en épocas de sequía y que había una cofradía de San Antón.