Fuente de información: RIO ARA en Programa Fiestas 1988

BOLETANIA

 

La palabra BOLETANIA tiene diversas acepciones etimológicas, la más extendida es la de "País bello". Hay quien sostiene su derivación latina de "BOLETUS". País de setas. Puede que ninguna sea la acertada, pues la existencia de un núcleo como Boltán en Bélgica o Boltana en Italia, muestran que el topónimo deriva de pueblos que se han asentado a lo largo de toda la geografía europea. --No obstante, independientemente de cuál sea la respuesta exacta, y volviendo a la acepción de "País de setas", la definición podría ser con todo rigor aplicada.-- La comarca de Boltaña es un lugar privilegiado, en el que la tierra dona abundantes frutos de este tipo, tan preciados para muchos.-- Ya en los albores de la primavera, época en que ninguna seta es mala, a partir de los 900 m. de altitud comienzan a brotar los muchardones y muchardinas. Setas exquisitas y de altísimo valor culinario. En concreto, el muchardón (Usón en el valle de Hecho, Moixernó en Cataluña, Seta de San Jorge en Castilla, Perretxico en el País Vasco), es una variedad no muy apreciada a nivel general aquí en la Comarca, comparándola con las 20.000 ptas./kg. de cotización que tiene en otros mercados a primeros de abril. No obstante, la demanda de otras regiones, está provocando la busca especulativa de estas variedades que hasta hace poco eran apreciadas por muy pocos. --También sale en los prados altos otra variedad, en primavera, como es el champiñón de campo (sombrero blanco y laminado oscuro por debajo); asado con un poco de tocino veteado es sabrosísimo. Asimismo, existe una variedad no muy abundante y muy apreciada en Cataluña: "Las Murgas", de color oscuro y forma en punta de lanza con piel rugosa. Todas estas variedades las podemos encontrar hasta junio a partir de las altitudes indicadas en cualquiera de nuestros valles ( Ara, Cinca..).

Con los rigores del verano, si acompañan las lluvias y una vez que hayan desaparecido las fresas silvestres, otra variedad hace su aparición: los "Boletus". Para muchos es la mejor de las setas. Los franceses los denominan "Seps" y son grandes amantes de los mismos. Nacen desde primeros de julio hasta septiembre, dependen mucho de las lluvias y de la luna. Alcanzan grandes dimensiones. Hay variedades que se hallan entre los pinos, pero las más exquisitas, como las de la fotografía, crecen en cajirales. Debajo de la Peña Montañesa hay algunos lugares que los buenos aficionados todos los años visitan.-- Va transcurriendo el verano y si en agosto llueve, a primeros de septiembre en la zona alta ( Bujaruelo...) ya podemos ir a buscar el popular "Robellón". No es una seta que esté catalogada entre las de más alto valor culinario, pero la gran abundancia de  la misma, su fácil caracterización,
   

 

 
unida a la benignidad del otoño, ha hecho que se haya convertido en la más popular de las setas, de modo que en esa época, familias enteras salen de fin de semana a encontrar el preciado trofeo. Existen tres variedades, que se diferencian por su tonalidad más o menos anaranjada, es posible confundirla por el neófito con otras setas venenosas, pero si se tiene algo de práctica no es fácil que esto ocurra. -- En otoño, además del robellón hay otras muchas clases. 
Pero ¡ojo!, es en esta época cuando las de alta concentración venenosa (amanitas) hacen su aparición; investigar si una seta es buena o mala mediante la degustación, puede costarnos un serio disgusto. --En noviembre y primeros de diciembre hay también setas comestibles y de alta calidad, pero aquí no se acostumbra a cogerlas pues las gentes de nuestras tierras por alguna razón, no tienen la tradición cultural micológica que hay en otras partes del Estado. El motivo no lo sé. Lo que si es cierto que "Boletania" es una comarca en que las posibilidades gastronómicas de setas autóctonas (nacidas aquí), es amplísima, y sin embargo, ha sido necesario que gustos y costumbres provenientes de fuera vayan extendiendo entre las gentes del país el conocimiento de esta materia y creando hábitos de consumo. esperemos que alguien se anime o bien la Administración lo apoye y tengamos pronto una guía completa y seria sobre la micología del Pirineo aragonés.